El senador demócrata Cory Booker hizo historia este martes al superar el récord del discurso más largo pronunciado en el Senado de Estados Unidos. Con una duración de 25 horas y 5 minutos, el legislador por Nueva Jersey eclipsó la marca establecida en 1957 por el segregacionista Strom Thurmond.
Booker comenzó su intervención el lunes a las 7 p.m., prometiendo continuar "mientras fuera físicamente capaz". Durante su maratónica presentación, superó el discurso de 21 horas de Ted Cruz contra el Obamacare en 2013 y rompió el récord de Thurmond a las 7:19 p.m. del martes. Finalmente, concluyó su intervención a las 8:05 p.m., estableciendo una nueva marca histórica.
El senador, excandidato presidencial y exjugador de fútbol americano de Stanford, se preparó para la prueba ayunando y sin beber agua durante días. Tras concluir, admitió haber sufrido deshidratación y calambres.
A diferencia del filibusterismo clásico, el discurso de Booker no buscaba bloquear una votación específica, sino denunciar las "políticas destructivas" de la administración Trump. Criticó los recortes a Medicaid y programas sociales, las políticas migratorias y llamó a una coalición nacional en defensa de los derechos civiles.
La Casa Blanca desestimó el discurso como un "momento 'Yo soy Espartaco'", pero Booker recibió elogios de sus colegas demócratas, quienes lo calificaron de "proeza". Personal del Congreso también aplaudió su resistencia física e ideológica.
El discurso de Cory Booker pasará a la historia como un acto de resistencia y denuncia contra las políticas de la administración Trump. Su maratónica intervención, que superó un récord de más de seis décadas, puso de manifiesto la pasión y el compromiso del senador por defender sus ideales.